424: “No queríamos hacer un álbum convencional”

La agrupación costarricense se presentó por primera vez Colombia, en el marco de la segunda edición del Festival Hermoso Ruido.

Por: Tata Rodríguez

“Nos gusta el frío. Nos emocionaba mucho poder usar el sweater todo el día”. Entre chistes y risas los integrantes de 424 demostraron su entusiasmo por su visita a Bogotá. Sin embargo, y además de disfrutar la gastronomía colombiana (fanáticos del pandebono y el buñuelo) y caminar por la ciudad, Felipe Pérez (voz y guitarra), Guayo Mena (guitarra), Juan Carlos Pardo (batería) y Leonardo Valverde (bajo) estaban emocionados por tocar sus primeras notas en Colombia.

424, nació en San José de Costa Rica, en 2009, con el propósito de transmitir sencillas y poderosas letras a través de sonidos rock y también alternativos. Cinco años más tarde, y manteniendo la misma premisa, llegaron a Bogotá con ‘Oro’, álbum debut que los ha llevado a diversos escenarios del continente como SXSW en Austin, Texas.

Durante su paso por la capital colombiana, Evolución Rock tuvo la oportunidad de hablar con la agrupación sobre este trabajo discográfico y su proceso de grabación, el cual los llevó a la selva costarricense; la escena rock de su país y su participación en el Festival Hermoso Ruido.

Hace un tiempo, alrededor del 2010, en Evolución Rock hablamos sobre su sonido. En aquella época ustedes estaban promocionando su primer EP y desde entonces han pasado muchas cosas interesantes…

Sí, el EP salió en 2010, casi un año y medio después de formarse la banda. Sacamos varios videos y empezamos a llamar la atención de canales de música y medios de comunicación; entre ellos, ustedes, que fueron el primer medio internacional en reseñarnos.

Wow! No sabíamos. ¡Un verdadero honor hacer parte de la historia de 424!

(Risas). Es verdad! A partir de ahí empezamos a tocar mucho en Costa Rica y en otros países como Nicaragua; y así como iba creciendo nuestra banda, iba creciendo también la escena en nuestro país.

¿Cómo se da ese paso del EP a ‘Oro’, su primer álbum?

A mediados de 2011 empezamos a considerar la idea de grabar un álbum como tal. Empezamos a hablar con productores y terminamos conversando con Phil Vinall (Zoé, Placebo, Pulp). Le enviamos las maquetas y le gustaron. Le propusimos ir a Costa Rica por un mes. Lo llevamos a la selva y ahí nos encerramos a componer este disco que, literalmente sale un año después de grabarse, en 2012.

¿Por qué hacer un álbum prácticamente en la selva?

Queríamos hacer algo muy diferente. No queríamos que el disco fuera convencional, es decir, queríamos experimentar bastante y empujarnos un poco. Por eso tomamos la decisión de irnos a una finca que queda muy alejada, casi a ocho horas de la ciudad, y es totalmente bosque. Es un bosque! Cada tres días llegaban los monos (risas)

Lo único que podíamos hacer allá era grabar. Sólo estábamos nosotros y la selva. Estábamos completamente dedicados a ese trabajo.

Hablemos un poco sobre trabajar con Phil Vinall…

Phil, tiene una manera de trabajar interesante. Básicamente, agarró toda nuestra música y nos hizo repensarla por completo. Las ideas que teníamos, en un inicio, eran completamente diferentes a las que salieron plasmadas en el disco. Él nos ayudó bastante en ese aspecto: en tomar la melodía y tratar de componer todo alrededor y que todo trabajará para la melodía, que no era la manera de trabajar de nosotros.

Fue muy interesante el proceso; fue casi redescubrirnos a nosotros mismos ahí, en medio de la selva, y creo que el resultado refleja mucho ese proceso; especialmente el tipo de lugar donde estábamos.

 

Ustedes han tenido la oportunidad de llevar ‘Oro’ a diferentes lugares, incluyendo SXSW en Austin, Texas. ¿Qué lecciones han recogido a lo largo de todas estas experiencias?

Curiosamente, cada vez que salimos a tocar hace bastante frío, entonces ya empacamos adecuadamente (risas). Siempre hace frío en Costa Rica, pero no tanto como en otros sitios que hemos tocado.

Bueno, además de tener la oportunidad de conocer otras bandas y generar nuevas conexiones, hemos adquirido mayor confianza como banda. Ya hemos tocado más. Me acuerdo la primera vez que fuimos en México yo decía: “hay que acordarse de este momento porque nunca más se va a sentir lo mismo…Es la primera vez que estamos montando todo nuestro equipo en un avión. Es la primera vez que vamos a tocar en el extranjero y esa sensación ya no volverá a pasar”. Es decir, siempre será emocionante pero ya uno se convierte en una banda más madura.

Aquí se conocen pocas bandas de Costa Rica. Cuéntenos, ¿cómo es la escena costarricense?

Es pequeña, pero es muy fructífera. En los últimos cinco años, en Costa Rica, [la escena] se ha puesto muy en rojo vivo. Está muy prendida. Somos apenas 4 millones de personas en el país y pues hay muchas bandas para ser tan poca gente en el territorio. La gente piensa en Costa Rica y no sé imaginan todas las cosas que andan pasando. Hay de todo: desde cosas como muy “trendy”, muy apegadas al movimiento actual, hasta mucho Metal. Hay de todo!

Lo que sucede con Costa Rica es que somos un poco novatos, en general; y a veces, a muchos proyectos no se les saca todo el jugo, o todo lo que pueden dar, porque hasta ahora estamos empezando. Tenemos mucho que aprender y bueno, espacios como Hermoso Ruido, son buenísimos para mostrarnos y aprender.

Es decir que la industria está creciendo…

En Costa Rica no había industria musical. Ahí va, poco a poco. Nosotros, por ejemplo, este año fuimos a México, estuvimos en SXSW y ahora estamos aquí…ya varias bandas están saliendo a festivales. Salir dos veces al año, a tocar fuera de Costa Rica, se está convirtiendo en una realidad para las bandas y eso antes no era así.

Por otro lado, las bandas ahora están haciendo más videos. Eso hace que las empresas productoras mejoren, realicen más trabajos y logren sacar una mayor producción audiovisual. Todo ha ido cambiando y mejorando, tanto en calidad como en estilo. Entonces, la industria musical afecta a otras áreas y genera trabajo a más personas. Estamos todos en Costa Rica (bandas, managers, promotores) tratando de hacer esto crecer y sí está funcionando.

Los ojos están puestos en Costa Rica. Hay esfuerzos como el Festival Epicentro, que inició este año, donde van managers, bookers, medios de otros países a dar charlas con músicos; hay conciertos para el público en general…el panorama es bastante positivo.

 

Precisamente, ustedes llegan por primera vez a Colombia en el marco de un festival que está creciendo y que busca exposición para bandas y artistas emergentes. ¿Qué opinan de estos espacios?

Es increíble. De hecho, este tipo de festivales es la modalidad de festivales que a nosotros nos gustan más. Los festivales “aislados”, en un solo lugar, como Lollapalooza o Coachella tienen su atractivo; pero, así dentro de la ciudad, con un montón de cosas pasando al mismo tiempo, que uno pueda ir a diferentes bares y hay diferentes propuestas, eso gusta mucho.

Me parece que SXSW, de hecho, también entra en esta clase de festivales: pasan tantas cosas en un mismo lugar, tantos sonidos y todos diferentes, que me parecen algo increíble que esté sucediendo en una ciudad.

Después de su visita a Colombia, ¿qué viene para ustedes? Tal vez, ¿un nuevo álbum en  camino?

Vamos a terminar de promocionar ‘Oro’. Luego, regresamos a Costa Rica donde tenemos muchas fechas confirmadas para lo que resta del año. Conciertos con otras bandas de allá. Queremos hacer uno o dos videos más para un par de piezas del disco.

Siempre estamos escribiendo y ya estamos recolectando ideas, melodías y letras como para estar listos; yo creería que para empezar a trabajar en un nuevo disco el próximo año. Es un compromiso público (risas)

Finalmente, un saludo para todos sus seguidores en Colombia.

Un saludo super fuerte para todo Colombia y un gran abrazo para toda la gente de Evolución Rock, que siempre los vamos a recordar por haber hecho la primera reseña internacional de 424. Muchas gracias. Los queremos! 

 
 
110 views

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *