Así me fue con Apple Music

Como fanática de la empresa de la manzana dejé de usar otras plataformas, por unos días, para probar Apple Music. Esta fue mi experiencia.

Quienes me conocen saben que soy fanática de Apple y por eso, cuando la empresa de Cupertino anunció Apple Music, era más que obvio que tenía que probar el servicio. Después de todo, Spotify es mi compañero inseparable durante las jornadas de trabajo, pero no lo voy a negar: me causaba mucha curiosidad saber cómo era la competencia.

Después de activar la suscripción lo primero que Apple Music me pidió fue escoger mis géneros musicales y bandas favoritas. La app hizo la mayor parte del trabajo ya que miró mi biblioteca de música e incluso empezó a añadir artistas que hacía mucho no escuchaba. El resultado: una sección personalizada llamada “Para ti”, en la que encuentré desde listas de reproducción de mis músicos favoritos hasta recomendaciones de discos y “joyas ocultas”.

Explorando las recomendaciones de Apple me sucedió algo curioso: la app creó una lista de reproducción con música de Bob Dylan, de quien apenas tengo un par de canciones en mi biblioteca. Una de esas es ‘Like a Rolling Stone’ (de la era folk rock de Dylan). En lugar de recomendarme canciones similares a esa, Apple Music me sugirió un listado de canciones de su etapa electrónica, de la cual hasta hace unos días desconocía.

Otro ejemplo de Dylan: en mi biblioteca tengo sólo una canción en vivo de su concierto del 1964 en el Philharmonic Hall de Nueva York. Apple tomó esa canción y armó una lista completa de las mejores actuaciones del músico en vivo.

Tomé estos dos ejemplos para mostrar uno de los puntos fuertes de Apple Music: a diferencia de otros servicios como Spotify o Deezer, la experiencia no solo es personalizada, sino que está prácticamente pensada para enriquecer el universo musical del usuario.

Lo mismo sucedió con Beats 1. Desde que empecé a escribir este artículo estoy escuchando la emisora. Todas las canciones que han sonado, ¡me han gustado mucho! El hecho de que haya una persona eligiendo las canciones, como en la radio tradicional, hace que la selección de música sea mucho más valiosa. Y si a eso le sumamos la presencia de Zane Lowe, mi DJ favorito de BBC Radio 1, tenemos una combinación ganadora.

Es muy prematuro decir si continuaré pagando por el servicio, después de los tres meses de prueba, pero si las cosas siguen como van lo más probable es que tenga que abrir un espacio en mi tarjeta de crédito para la mensualidad de Apple Music.

Y ustedes, ¿ya lo probaron? ¿Cómo les pareció? Compartan con nosotros sus opiniones escribiéndonos en Twitter o Facebook.

205 views

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *