Reseña: 10 Cloverfield Lane

La secuela “espiritual” de Cloverfield nos muestra que los monstruos no siempre están fuera de nosotros.

Por: María Murcia Fajardo

Después de una hora y cuarenta minutos de estar evitando taparme la cara en los momentos de mayor tensión, me siento preparada para digerir esta película y compartirlo con ustedes. Advierto que hay spoilers a continuación por si prefieren saltárselos.

La historia que cuenta ‘10Cloverfield Lane’ es la de una mujer, Michelle (interpretada por Mary Elizabeth Winstead a quien recordamos como la inolvidable Ramona Flowers en ‘Scott Pilgrim vs. The World’), quien luego de un accidente de tránsito despierta en un bunker. Su aparente salvador, Howard (John Goodman), le afirma con vehemencia que la ha salvado de un aparente ataque químico, que ha dejado la superficie inhabitable.

Michelle no queda del todo convencida al encontrar señales que le gritan a su instinto lo contrario, a pesar de lograr convivir en paz en el bunker junto a Howard y un joven llamado Emmett, quien estaba antes de que ella llegara.

La película, ópera prima del director Dan Tratchenberg, se sitúa entre un thriller de suspenso y una película de ciencia ficción. Si el nombre “Cloverfield” les dice algo, no están tan equivocados: sí hay aliens, solo que no son el motor de esta película. En ella surge una tensión que se siente justo al iniciar y que nos acompaña hasta el final, sin atenuarse. Nunca sabemos qué va a suceder así lo intuyamos y de repente estamos ahí en ese estrecho bunker, acompañados de un hombre que a simple vista es mentalmente inestable y que controla cada movimiento de ese pequeño universo.

Así, llegamos a un punto que me hace recordar a Stephen King quien decía: “Los monstruos son reales, y los fantasmas también. Viven dentro de nosotros, y algunas veces, ellos ganan”. No tanto por la idea del secuestrador inestable (que en la piel de John Goodman resulta un millón de veces más espeluznante), sino por esta idea de dejar que los temores dentro de nosotros terminen ganando, que es el caso de Michelle.

Al inicio la vemos salir corriendo de su casa y dejando tras de sí a su prometido. Nos da la idea de que es una mujer que huye cuando las cosas se ponen feas, y podríamos creer que justo al final de la película va a seguir haciendo lo mismo, pero no: Michelle decide enfrentarse a esos monstruos interiores combatiendo a esa amenaza exterior, de carne y hueso.

La cinta le saca provecho a su elenco reducido, así como a su escenografía y espacios pequeños para expandir este tema que a muchos nos ha de tocar una que otra fibra, y lo exterioriza. No importa que tan grandes sean esos temores dentro de nosotros, así sean del tamaño de una nave nodriza extraterrestre, siempre está en nuestro interior combatirlos y ganar.

‘10 Cloverfield Lane’ es una gran película que logra mantener la atención del espectador todo el tiempo, incluso en los puntos en los que más tensión y angustia sentimos porque hay una necesidad de saber qué va a pasar después, de ver a Michelle salir del bunker y saber qué está sucediendo allá afuera.

De igual manera, es interesante ver cómo dos géneros del cine pueden combinarse: un thriller sci-fi que da grandes resultados, pues la inserción de los elementos de ciencia ficción encajan perfectamente. La dirección de Dan Tratchenberg es de muy buen nivel, e impresiona que ésta sea apenas su primera película, ya que bien podría pensar que lleva años dirigiendo y sacando films a la luz. Por ahora, podremos ver un episodio de la serie ‘Black Mirror’ a su cargo.

¿Intenciones de una segunda parte? Mary Elizabeth Winstead y Dan Tratchenberg están abiertos a la idea. Es cuestión de esperar.

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